El SEXO es un deseo ardiente capaz de mover los hilos del planeta.
Yo me considero una mujer moderna que vive y siente, no temo contar mis fantasías e intimidades, para mi es el camino a la liberación de tabúes impuestos por nuestra sociedad, de machismos, de incomprensiones.
En esta época donde sufrimos todos es necesario soñar, y yo seré tu musa, si me dejas....

sábado, 25 de abril de 2026

Mi Propia Ruta: Gas a Fondo


Tu oferta de "ayuda" me da risa. Es solo una trampa sutil, un intento desesperado de volver a meterte entre mis sábanas. No buscas mi calma, lo que buscas es volver a sentir cómo me arqueo bajo tu peso, pero ese privilegio ya lo perdiste. 
  • Quieres ser el protagonista de mi cama, pero en mi placer ya no tienes ni un papel secundario. Buscas el acceso a mi humedad, mantener el control de mi pulso, pero mi cuerpo ya no necesita que lo "ilumines".

​Nuestra ruta a dúo está muerta.

Hoy cabalgo mi moto en un plan individual, sintiendo la vibración del motor directamente en mi entrepierna. Ya no vas delante marcando el paso, ni vas detrás apretando mis caderas con tus manos posesivas. Ahora soy yo quien domina mi viento y mi ritmo. En cada curva me inclino hasta rozar el límite, saboreando el peligro; mi elegancia no es debilidad, es el hambre de quien sabe morder.


​Si buscas guerra, te vas a quedar con las ganas. No voy a volver a quemarme con tu frialdad de hielo mientras yo busco fuego.

​Llevo la armadura pegada a las curvas como un vestido de seda transparente, mientras tus juegos sucios se hunden en el fango. Te dedico un adiós con sabor a pecado y sigo mi camino, porque hoy soy la dueña de mi propio orgasmo. No hay nada que me excite más que mi propia indiferencia hacia ti, ni mayor placer que sentirme dueña de mi esencia.

​No soy el juguete de tu conciencia, ni el cuerpo que usas cuando tu conveniencia aprieta. Agradezco el gesto, pero guarda tu ruido para quien lo quiera; aquí solo hay lugar para el respeto y la adrenalina pura. Puse límites de acero donde tú dejaste el vacío, porque en mi proceso de sudor y deseo, yo soy la que lleva el mando.

​No soy tu redención, ni tu buena acción de la noche.

Soy mi propia musa, mi propia tentación y el pecado que nunca volverás a catar.

Luz frente a tu sombra, gemido frente al ruido...

El asfalto está ardiendo, y yo soy la que decide cuándo frenar.

Belle 

No hay comentarios: